Pocos cineastas cuentan con los méritos narrativos de Mick Garris, quien no sólo ha llevado a la pantalla gran número de novelas sino que es también un novelista. El arte de la adaptación implica una gran complejidad dado que se trata de traducir un sentimiento de un lenguaje a otro que quizás puede no tener los medios del soporte original. En el caso de las películas de Garris, el trabajo de adaptación lo ha llevado a cabo sobre la obra de uno de los autores de horror más productivos y significativos del siglo XX, Stephen King. Garris ha trabajado también en producciones para televisión y su última novela, Salomé, fue publicada en 2015.