Las películas de horror al igual que el cine de arte o que el pornográfico, tienen una historia común, particularmente en los Estados Unidos de Norteamérica. Estos géneros, por ser considerados como no apropiados para los cines comerciales y para todos los públicos, eran normalmente exhibidos en cines aparte que tenían una oferta “para adultos”; así surgen las casas de arte que muestran géneros distintos de los comerciales. El Art House Horror comprende una peculiar mezcla que logra la síntesis entre el cine de autor y el cine de género, dos manifestaciones cinematográficas totalmente antitéticas.