La música es un elemento centrar para el relato de horror. Una película no puede pensarse sólo como una serie de imágenes en movimiento sino que también debe considerar la musicalización, convirtiéndose en una obra que habla en lenguaje audiovisual. Algunos directores además de ser grandes narradores, aportan a sus creaciones escribiendo la música adecuada para el efecto que persiguen Este es el caso del director John Carpenter que ha creado los temas para películas como Masacre en la crujía 13 (1976), Halloween (1979), Escape de Nueva York (1981), la niebla (1984), Christine (1990), Vampiros (1998), entre muchas.