La música es uno de los componentes centrales de toda producción cinematográfica. Además de construir ritmos narrativos, ayuda a crear atmósferas e, incluso, a redondear personajes. Dentro de la industria existen casos sobresalientes de músicos sin cuya participación muchas producciones no habrían podido ser. Tal es el caso del compositor, cantante y productor Daniel Robert Elfman, mejor conocido como Danny Elfman. El autor de soundtracks de películas como Beetlejuice (1987), Batman (1989), Nightbreed (1990), Misión Imposible (1996), Men in Black (1997), entre muchas otras, ofrece la oportunidad de explorar no sólo su trayectoria sino su obra en un programa musical de Horroris Causa.