Datos de la Organización Mundial de la Salud señalan que en la última década, los desastres han provocado más de un millón de víctimas mortales, mientras que las personas afectadas anualmente por emergencias superan los 250 millones. 

Por lo mismo, es importante que los países de todo el mundo contemplen y tengan bancos de sangre para que las personas puedan tener acceso a este recurso vital y así evitar muertes mediante las transfusiones sanguíneas.

La transfusión es un procedimiento que consiste en hacer pasar cierta cantidad de sangre de un individuo a otro y se utiliza como apoyo de varios tratamientos médicos.

La OMS ha registrado que cada año, en el mundo se realizan 112.5 millones de donaciones de sangre de la cuales el 47 por ciento corresponden  a los países de ingresos altos que presentan menos del 19 por ciento de la población. 

En nuestro país, el Instituto Mexicano del Seguro Social cuenta con 66 bancos de sangre, siendo el volumen  de captación anual de 711 mil 429 unidades, aunque, acorde a la OMS, se debe contar con cantidades adicionales para cubrir contingencias como terremotos y erupciones.

Por su parte, el Centro Nacional de Transfusión Sanguínea informó que en México el porcentaje de donares altruista es el 3 por ciento y el resto de los donadores son llamados por reposición o familiares; es decir, México es el país prototipo de Donación Familiar y No altruista. 

Un donador altruista de sangre es toda persona que proporciona su sangre o componentes sanguíneos para uso terapéutico sin esperar nada a cambio.

Datos de esta misma dependencia resaltan que si bien cada año se incrementa el número de donantes altruistas en nuestro país, estos siguen siendo muy bajos, en comparación a otros países en donde casi el cien por ciento de los donadores son altruistas.

Con el objetivo de contar con cantidades adicionales de sangre para cubrir contingencias o accidentes, una investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana ha desarrollado sangre artificial. En esta emisión tenemos como invitada a la doctora Norma Angélica Noguez Méndez.