El crecimiento de la población a nivel mundial, la expansión de ciudades, la agilización y ritmo de vida de las personas, son temas de gran importancia. Actualmente, los tiempos que se destinan para la ingesta de alimentos y el ejercicio se ven reducidos por el estilo de vida que se lleva, principalmente en las urbes, donde se suele consumir alimentos en la calle, que sólo cumplen con la función de alimentar y no la de nutrir.

La Organización Mundial de la Salud define a la nutrición como la ingesta de alimentos en relación con las necesidades dietéticas del organismo. Los elementos que contiene una buena nutrición se basan en una dieta suficiente y equilibrada, combinada con el ejercicio físico regular. 

Una dieta saludable evita la malnutrición y las enfermedades no transmisibles, como la diabetes, cáncer, cardiopatías y accidentes cerebrovasculares. 

Sin embargo, el concepto de buena nutrición ha cambiado con el avance de la ciencia y la tecnología, ahora se ha sustituido por nutrición óptima, que contempla la posibilidad de que algunos alimentos mejoren sus propiedades dando como resultado la reducción de enfermedades y el aumento de una buena salud en la población.

El diseño y desarrollo de estos nuevos alimentos se dan a partir de diferentes fuentes alimenticias, cuyo objetivo principal ha sido aumentar la ingesta de ingredientes con actividad biológica.

Estos desarrollos en la industria alimentaria, reciben como nombre Alimentos Funcionales, que son aquéllos que proporcionan un efecto beneficioso para la salud más allá de su valor nutricional básico. Estos alimentos resultan de la adición, sustitución o eliminación de ciertos componentes habituales, obteniendo componentes con “otras propiedades” beneficiosas para la salud.

Con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas, investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Cuajimalpa, trabajan en la obtención de nanoesferas de hidrogel preparadas con proteína de suero de leche y pectina extraída del betabel, así como en encapsular ácidos grasos en nanopartículas de proteínas de maíz para incorporarlas a algunos alimentos.

En esta emisión tenemos como invitada a la doctora Izlia Jazheel Arroyo Maya, investigadora del Departamento de Procesos y Tecnología.