La hemodiálisis es un tratamiento que permite remover las toxinas de la sangre a por medio de un máquina y un dializador que tiene la función de un riñón artificial.

Los pacientes que son sometidos a este tratamiento requieren ser dializados tres veces por semana, y en promedio de 3 a 4 horas. El proceso consiste en extraer sangre del paciente, la cual es conducida a una máquina especialmente diseñada para depurarla, eliminando lo que el riñón no puede, devolviéndola al paciente limpia.

Al pasar por el dializador la sangre pasa por dos procesos: 

El dializador elimina de la sangre elementos que debería filtrar el riñón mediante procesos de difusión. Tales elementos como la urea y el potasio, si no fuesen depurados, producirían graves daños en el organismo. La membrana del dializador hace de filtro de estas partículas pasando de la alta concentración de las mismas en la sangre, a ser desechadas al otro lado de la membrana donde la concentración es menor para que pueda existir este intercambio.

También a través de una presión osmótica artificial que ejerce la máquina de diálisis se produce la ultrafiltración. Mediante esta técnica se elimina el exceso de líquido que hay en el cuerpo del paciente debido a que el riñón pierde progresivamente la capacidad de excretar la orina. Por esta razón un paciente pierde peso cada vez que asiste a una sesión de hemodiálisis. Pero hay que destacar que el paciente no está perdiendo grasa, sino líquido acumulado en sangre. 

La hemodiálisis es un procedimiento, que salvo en fracaso renal agudo, puede preverse, al avanzar el deterioro de la función renal. Para llevar a cabo el tratamiento de sustitución renal es necesario que el paciente cuente con un buen acceso vascular. Por ello, si no se cuenta con una fístula madura, al inicio el médico debe prever la colocación de un catéter central temporal, esto trae consigo la posibilidad de contraer una infección como la sepsis o septicemia.

Esta es una afección médica grave, causada por una respuesta inmunitaria fulminante a una infección. El cuerpo libera sustancias químicas inmunitarias en la sangre para combatirla y éstas desencadenan una inflamación generalizada, la cual produce coágulos de sangre y fugas en los vasos sanguíneos. Como resultado, se altera la circulación sanguínea lo que, a su vez, priva a los órganos de nutrientes y oxígeno, y causa daños en los órganos o la muerte.

Un equipo multidisciplinario creó una cubierta inteligente que protege a los usuarios con catéter venoso central, impidiendo el crecimiento de bacterias y facilitando a los médicos la detección temprana de infecciones para poder darles un tratamiento adecuado.

En esta emisión tenemos como invitados a Norma Elizabeth Martínez quien nos hablará de Insight Alert.