A veinte años de Since I Left You 

 Escrito por Eduardo González | 28 OCTUBRE 2020


 Pasado remoto.

En 1939 se inventa la cinta magnética y nueve años después Pierre Schaeffer concreta una de las mayores revoluciones sonoras al manipular en una de ellas un objeto sonoro previamente grabado (la marcha de un ferrocarril) e insertarlo dentro un nuevo contexto. A eso le llamó música concreta y se convirtió en el antecedente directo de lo que hoy conocemos como sampleo. Sin ese aporte, la música como la conocemos hoy sería completamente diferente. Es cierto que Tchaikovsky o Debussy incorporaron fragmentos de composiciones anteriores dentro de sus obras… pero no es lo mismo, ¿o sí?

 La diferencia es la existencia de un aparato físico, que con el tiempo evolucionaría, para llevar a cabo esa transformación y, principalmente, las posibilidades que los músicos tendrían para crear lo inimaginable. El infinito al alcance de la mano.

La segunda década del Siglo XXI se caracterizó por la revaloración de sonidos, estructuras o postulados de movimientos musicales para, en algunos casos, mezclarlos con nuevos elementos, y en otros, solamente imitar a pilares de la Música Pop. Eso sería una novedad si el Hip Hop no hubiera existido, ya que éste cimentó su futuro gracias al pasado: sampleando sonidos, ritmos, melodías o discursos para descontextualizarlos y contextualizarlos en algo nuevo que les pertenecía. Algunos nombres: DJ Kool Herc, Grand Master Flash, Grand Wizard Theodore, Afrika Bambaataa, Rick Rubin, De La Soul. 

Ahora bien, ¿necesitas iniciar un movimiento sonoro para trascender?, ¿sólo necesitas mejorar una idea?, ¿la complejidad te hace atemporal? o ¿es la sencillez la que lo logra?, ¿el pasado es el presente/futuro?, ¿no hay nada nuevo en la música popular?, ¿la imitación es válida? Respuestas diversas.

Más de sesenta años después de los trabajos de Pierre Schaeffer, The Avalanches, un grupo multicultural de seis integrantes llevó al extremo esa idea sonora al entrelazar, dicen, porque a nadie le consta, miles de sampleos para crear un álbum: Since I Left You. La importancia no es la cantidad sino el resultado; la forma no está por encima del contenido. 

La turbulencia que podría imaginarse al juntar tanta música diversa nunca aparece. Todo está cohesionado. Utilizan las ideas de otros para ir más allá de sincronizar un fragmento de alguna canción y encimarlo a otro, algo que muchos han hecho. A su lado,  los trabajos de los 2 Many DJs, Danger Mouse, Girl Talk o cualquier disco de mashup suena insulso, anacrónico, insípido y sin imaginación  pese a que en la mayoría de los casos fueron hechos años después de la salida de este disco. No se trata de denostar una de las revoluciones sonoras u otra, que se ha popularizado en los últimos años, pero escuchen un mashup y luego alguna canción de este disco. Háganlo y tal vez coincidamos en este punto.

Estos tipos hicieron un disco que imita, reinterpreta y en algunos casos roba sonidos, estructuras, melodías o postulados musicales para crear algo totalmente nuevo que no suena a nada que hayas escuchado anteriormente y además integra un tema que puede limitarse a lo que uno de sus integrantes declaró en alguna ocasión: “Si hay un tema central, debería de ser la búsqueda trasatlántica del amor”.

Sin proponérselo, o tal vez sí -eso no me consta-, hicieron un disco a la misma altura por no decir que superior al 3 Feet High n Rising de De La Soul y Endtroducing de Dj Shadow, dos de los pináculos de la música electrónica de las últimas décadas. Muestran que el cortar y pegar o cut n paste aún podía dar más y de paso hacen ver ridículo cualquier rap en el que el sampleo es algún hit del pasado. Eso se ve tan fácil si lo comparas con este disco. Se están por cumplir veinte años desde su edición y parece que nunca va a envejecer. Logra resumir en 18 canciones la mayor parte de lo que ha pasado en la historia de la música electrónica ¿Cuántos discos han podido hacer eso?

Eduardo González

Comunicólogo, DJ de bodas, MC de habitación. Aficionado a cualquier tipo de música. No tengo aversión al reggaeton aunque la edad me impide perrear hasta abajo. Adicto a la intertextualidad. ¡Hágalo usted mismo!

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