Los detalles hacen

la diferencia

Escrito por Lucero Baquerie | 03 MAR 2020


Vivimos bajo un constante estrés, nos damos cuenta de que el tiempo no alcanza, que no importa en cuántas partes intentemos dividirlo, nunca es suficiente; padecemos de los extraños virus de la urgencia, del aquí y del ahora, pasando por alto pequeños detalles que, en el camino, pueden tener un mayor significado.

En la industria musical, la cual se ha transformado radicalmente en los últimos años, uno de los elementos que la constituyen -de los detalles que marcan la diferencia- es el diseño de arte, presente en carteles de conciertos. Se trata de una expresión artística que, incluso, se ha convertido en objeto de colección denominado como gig poster, o Cartel de concierto, haciendo alusión a su carácter único, pues son ediciones limitadas hechas por artistas gráficos o plásticos, que interpretan el trabajo de los músicos, creadas para un evento específico y, por lo tanto, irrepetibles 1 .

De acuerdo con Efe Ahmed Bautista, pionero en México en el desarrollo de esta disciplina artística, el gig poster tiene una historia que se remonta a finales del siglo XIX, cuando los carteles de cabaret hechos por Henri de Toulouse-Lautrec 2 trascendieron su objetivo publicitario para convertirse en piezas artísticas. Cuando las personas empezaron a coleccionarlos dejaron de ser un medio propagandístico y publicitario para volverse un objeto de culto. Años más tarde, las bandas de rock adoptaron estas expresiones artísticas realizadas en un principio en serigrafía, una técnica sencilla y económica, que dio origen a los primeros carteles de rock que nacieron en talleres pequeños para promover conciertos en bares y centros de entretenimiento locales. Ya para la década de los noventa los pósters habían adquirido gran relevancia. 3

Por ello, no se trata sólo de una superficie de papel, es un universo estético sin límites, que genera experiencias visuales muy satisfactorias y contribuye al interés del otro. Un trabajo que ha marcado la historia del Cartel de concierto, al que se le debe dar un valor único, por lo que sus rasgos distintivos son:

1. Firma y numeración que indique el tiraje total de copias certificadas, autorizadas y producidas, lo que lo convierte en una pieza de arte y de colección.

2. Una ilustración, que es la interpretación del artista a la expresión de la agrupación o la esencia del festival de la que hace el cartel, aprobada previamente.

3. Un lugar y fecha, irrepetibles y únicos.

4. El logo oficial o rótulo, inspirado en la banda o el festival.

Son estos, puntos clave que nos demuestran cómo los objetos pueden contar historias increíbles y cómo los adoptan, cada vez más, grupos musicales y cantante, que optan por perpetuar sus noches más importantes con estas obras de arte, que rememoran los sentimientos que genera su música en el público.

Así que ya no hay excusas, es momento de cambiar, para el próximo concierto o festival, les invito a prestar mayor atención a los detalles; a medida que lo consigan su apreciación y deleite aumentará notablemente. Disfrutemos la manera en la que consumimos música y todas las expresiones artísticas que convergen en este hecho cultural y social.


1 https://www.sinembargo.mx/17-11-2019/3675544
2 https://diseñocarteles.com/henri-de-toulouse-lautrec/
3 https://www.tonica.la/zona/Exhiben-gigposters-en-la-Ciudad-de-Mexico-20191026-0007.html 

Lucero Baquerie

Estudié Ciencias de la Comunicación y lo que más me apasiona en la vida es la radio. Desde el 2017 me desempeño como programadora en UAM Radio 94.1 FM y paralelo a ello soy locutora y conductora de lunes a viernes a las 13hrs y a las 18hrs del programa “Horas de Vuelo” y los martes de “Tu Música en la Radio”, un espacio dedicado a la música nueva e independiente, que se transmite en la misma frecuencia.

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