Guía rápida para

proyectos emergentes

Escrito por Eduardo González | 06 DIC 2019


El concepto emergente suele ser utilizado para nombrar aquellos proyectos que se van dando a conocer sin la necesidad de tener una gran disquera detrás. La idea romántica donde se les ve como unos guerreros que pelean contra el maligno poder de los grupos que controlan, con presupuestos inmensos, a las disqueras es sólo eso, una idea romántica. En el fondo, la gran mayoría de esos proyectos buscan llegar a esas grandes disqueras y nadie podría culparlos sabiendo la odisea que representa tener un proyecto independiente. El gran detalle es que muchos de esos grupos son los primeros en fomentar el que su periplo sea cuesta arriba.

Como parte del equipo que conforma TMR (Tu música en la radio, la serie de UAM Radio que se transmite en vivo los martes a las 19:00 hrs. y se retransmite los domingos a las 12:00 hrs.), soy el encargado de hacer el enlace con las diversas agrupaciones que han respondido a la convocatoria permanente de la estación y por ello me ha tocado conocer, de primera mano, una serie de inconsistencias, que por minúsculas que pudieran parecer, demuestran que los grupos o no se lo están tomando tan en serio o están descuidando una parte crucial para poder expandir su presencia.

Hay casos donde las personas detrás de un proyecto se dividen el trabajo de la promoción y difusión sin la necesidad de un equipo de management y hay otros que cuentan con un pequeño grupo de colaboradores que ayudan en toda la logística del grupo. Cualquiera que sea el caso, las siguientes líneas son para todos esos proyectos emergentes que quieren dar a conocer su propuesta de una mejor forma y para quienes tienen la intención de hacerlo.

Los problemas empiezan desde la poca inversión que algunos proyectos tienen al momento de elaborar su press kit (una carpeta, o conjunto de documentos, que incluye la información del grupo o solista con imágenes, audios y materiales que den cuenta de la trayectoria de la agrupación). La palabra importante aquí es atraer. No todos los espacios, radiofónicos o no, que conforman el universo musical tienen un espacio abierto para que puedas presentar tu música y una forma de convencer de que tu proyecto no es uno más, es dicho documento. La creatividad en cómo se presenta hará que sobresalgas de entre los miles de proyectos que hay en cada rincón de tu país. Para dejarlo claro, un archivo de Word sin fotografías de los integrantes, por ejemplo, difícilmente podrá ser tomado en serio por la industria, organizaciones o instituciones que buscan proyectos por los cuales apostar o invertir.

Carga con tu música a donde vayas como si fueran las llaves de tu casa. Nunca se sabe si en algún momento del día alguien se interesará por lo que haces. Tener un archivo en la nube ayuda. Sabemos que el streaming es lo de hoy, pero muchas radiodifusoras no se manejan de esa forma. Algunas requieren software especializado y un "está en Spotify" no soluciona nada.

Otro detalle importante es la disponibilidad. Aunque pareciera algo superfluo, la o las personas encargadas de ser el contacto con el proyecto debe tener las herramientas para, así sean las tres de la madrugada, poder contestar una llamada o correo de alguien interesado en el proyecto. Es imperdonable dejar pasar horas para contestar un correo, un mensaje de WhatsApp o una llamada. La vida en estos tiempos es vertiginosa y nadie va a esperar por ti. Suena exagerado, pero así es.

Una vez analizados esos dos aspectos nos enfrentamos con la seriedad con la que tomas cada uno de los espacios que te abren las puertas. Es de sobra sabido que las personas involucradas en un proyecto musical, de este país al menos, suelen tener otras actividades laborales aparte de la música, pese a ello deben de tener una logística que les permita poder atender a la gente interesada. Sí, a veces habrá qué hacer sacrificios y decidir si vale la pena faltar un día al trabajo para atender una entrevista.

Una de las situaciones que aún me sorprenden es la poca preparación que tienen algunas agrupaciones o solistas para hablar de su proyecto. Sabemos que no todos tenemos la capacidad innata de expresarnos fluidamente, pero he conocido casos en donde los integrantes de algunas bandas no tienen esa habilidad ni tampoco la han trabajado. Es su proyecto, nadie mejor para hablar de todo lo que conlleva un acto de música que es su creación. Si el grupo, en general, no tiene esa habilidad hay dos caminos: se trabaja para que cada integrante tenga la capacidad de atender una entrevista o, en todo caso, se prepara a cada integrante para que tenga una función específica que sí pueda manejar en una entrevista.

Vivimos en una urbe donde millones de personas confluyen. Trasladarse ya es, en sí mismo, algo que cada día es más difícil así que la planeación es crucial. No hay pretextos para llegar a una cita tarde. Una manager que conocí lo definió muy bien: es preferible llegar una hora antes a cualquier lugar que cinco minutos tarde. Si quienes integran una banda no son puntuales, muy difícilmente se les tomará en serio.

Y finalmente, hay que tener comunicación con el medio. Si tienes una entrevista y el grupo acordó que un equis número de integrantes participaría pero, por situaciones extraordinarias, alguien se ausentará no te guardes esa información. Una entrevista, programa de radio o cita con promotores requiere preparación y ese tipo de información la necesitan conocer las personas que se interesan en tu música ya sea el operador de radio, el entrevistador o el cámarografo que lo acompaña, así que mantenlos informados de los cambios.

Podría continuar, pero esto sólo es una guía rápida de cómo ir desarrollando un proyecto independiente en lo que se refiere a sus estrategias de comunicación. En futuras ocasiones podremos ir desentrañando un poco más todo lo que gira en torno a la gente que apuesta por subirse al camino de la música. 

Eduardo González

Comunicólogo, DJ de bodas, MC de habitación. Aficionado a cualquier tipo de música. No tengo aversión al reggaeton aunque la edad me impide perrear hasta abajo. Adicto a la intertextualidad. ¡Hágalo usted mismo!

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