El gemelo del diablo

Escrito por Israel Téllez Alcántara | 15 NOV 2019


Pocas bandas causan la polémica que Mayhem. La leyenda negra creada alrededor de esta banda los ha puesto en una especie de altar que lo mismo sirve para admirarlos que para repudiarlos. Y no, no es exageración.

A estos noruegos se les admira o se les repudia. No hay tintas medias. Y pese a las críticas que puede haber respecto a su zigzagueante historial musical, sin importar si fueron, son o serán músicos limitados o virtuosos, su propuesta no pasa desapercibida. Tan es así que hasta Metallica les rindió un homenaje a finales de 2016 con el video de la canción “ManUnkind” en el que hasta el intocable logo de la banda de Ulrich, Hetfield y compañía, fue adaptado para emular el blasfemo y distintivo gráfico de Mayhem.

Todo ello para musicalizar algunas escenas de la película “Lords of Chaos”, dirigida por Jonas Åkerlund –quien fue baterista de Bathroy de 1983 a 1984 y quien terminó haciendo videos para Madonna.

La película está basada en el libro del mismo nombre, escrito por los periodistas Michael Moynihan y Didrik Søderlind, un documento en el que se narra el surgimiento de la segunda generación del black metal en Noruega, con Mayhem como banda puntal.

No quiero gastar más tinta en ello, pues ya mucho se ha escrito al respecto. Pero si hubiese algún despistado que por curiosidad, morbo o error está leyendo esto, simplemente haga una búsqueda en internet con el nombre de la banda o mejor aún, lea el libro, que no hace daño y es muy ameno.

La cinta es muy cuestionada porque hay quienes la consideran imprecisa y porque, pequeño detalle, su banda sonora no incluye música de ninguna de las bandas que fueron partícipes de los acontecimientos que sucedieron en Noruega a finales de los 80 y principios de los 90.

El punto es que quizá esto pudo haber sido un detonante para sacar a la banda de un mutismo de cinco años para editar, el pasado 25 de octubre, “Daemon”, su sexto trabajo de larga duración con el que de paso rompieron con un estado catatónico de creatividad.

Sí, les tomó un cuarto de siglo entender que el riff creado por Øystein Aarseth o Euronymous, en el clásico “Pagan Fears” incluido en “De Mysteriis Dom Sathanas”, su disco debut, es la semilla del mal que refrescó al black metal.

“Mayhem siempre será Mayehm. Si dejamos un poco de lado todo ese juego del género, nadie más suena como Mayhem. Incluso cuando salió el De Mystiis Dom Sathanas, en un principio no era considerado un disco de black metal, si no me falla la memoria”, explica Morten Bergeton Iversen “Teloch”, guitarrista de la banda desde 2011.

Este músico, quien antes de “Daemon” sólo había grabado un álbum con la banda – Esoteric Warfare, en 2014- parece ser el artífice principal del rasgo principal del nuevo disco: el sonido primigenio de Mayhem revitalizado, fresco y en el que es innegable la herencia de “Euronymous”.

Porque hablamos de un trabajo cuya estructura musical parece ser una especie de gemelo malvado –y ya es mucho qué decir- del De Mysteriis Dom Sathanas en todos los ánglos por los que se escuche.

De entrada, las guitarras ejecutadas por “Teloch” y “Ghul” (Charles Edward Alexander Hedger) son un auténtico homenaje a esos primeros días de la banda, con el ritmo reptante e hipnótico que inicia intenso y súbitamente cambia a pasajes más lentos y rítmicos para dar un parón y volver al caos.

Los mismo ocurre con la batería ejecutada por “Hellhammer” (Jan Axel Blomberg), cuyos golpes en la batería tienen la precisión de un cirujano que dirige la autopsia musical mientras el pulso del bajo, obra de “Necrobutcher” (Jørn Stubberud), marca el pulso del bisturí.

Y ni qué decir de la voz de Attila Gábor Csihar, quien suena incluso más fantasmagórico que nunca, con tonos guturales que más que gruñidos o graznidos, hacen pensar que realmente es un espectro el que vocifera cada una de las canciones.

“Nunca habrá otro De Mysteriis Dom Sathanas. El escritor principal está muerto y los demás están viejos. Ya no vemos que quede mucho de aquella rebelión de juventud que sentíamos en aquel tiempo. Es un progreso natural”, insiste “Teloch”.

Y a pesar de ello, el guitarrista reconoce que el hecho de que Mayhem estuvo de gira un par de años tocando íntegramente el multicitado álbum, sirvió de inspiración para escribir la música y las letras de “Daemon”.

“Pero no lo hicimos pensando en que haríamos otro disco similar. Eso habría sido un suicidio”, aclara el músico.

Y tiene razón, segundas partes nunca fueron buenas. Eso es un hecho. El gran mérito aquí es que lo conseguido quizá no fue tan espontáneo, pero sí muy bien planeado por alguien no tan salpicado por la historia negra del grupo.

De aquellos primeros años, aunque de etapas distintas, sólo quedan “Helhammer”, “Necrobutcher” y Attila. Para buena surte, quizá, ninguno de ellos estuvo inmiscuido en escribir las letras y la música. Al menos así lo ponen los créditos.

¿Les creemos? ¿O será otra treta de Mayhem para renegar o tratar de ocultar ese pasado que tanto les gusta y del que quieren aparentar vergüenza? Yo creo que es más esto último.

FE DE ERRATAS:

El martes pasado, durante la transmisión del Ojo de la Bruja anuncié que el texto de esta semana en el blog era una entrevista con Thomas Berglie, fundador de “Sarke”. Por cuestiones personales y que salieron de mi control, no pude finalizar la traducción. Me disculpo por ello. Pero la tendrán

 

Israel Téllez Alcántara

Periodista, redactor, escribano y, últimamente, locutor y productor de la serie "El ojo de la bruja"en UAM Radio. Metalero de por vida, pero no soy "trve". Soy fan de Howard Phillips Lovecraft, Rod Serling y Eulalio González "Piporro". Me da miedo La Llorona, aunque me gustaría entrevistarla. Si me preguntas qué prefiero, Beatles o Stones, mi respuesta es que en la música solo hay dos tipos de bandas: las malas y Black Sabbath.

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