¿Qué es la defensoría de las audiencias?

La defensoría de las audiencias es la figura legal que funge como puente entre los canales de televisión o emisoras radiofónicas y su público. Usted, como radioescucha tiene derechos y, cuando éstos son vulnerados usted puede acudir a la defensoría de las audiencias.

Los derechos de las audiencias están reconocidos constitucionalmente y en el artículo 256 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión están enumerados de la siguiente manera: 

I. Recibir contenidos que reflejen el pluralismo ideológico, político, social y cultural y lingüístico de la Nación;

II. Recibir programación que incluya diferentes géneros que respondan a la expresión de la diversidad y pluralidad de ideas y opiniones que fortalezcan la vida democrática de la sociedad;

III. Derogada

IV. Que los concesionarios de abstengan de transmitir publicidad o propaganda presentada como información periodística o noticiosa. Se entenderá que se transmite publicidad o propaganda como información periodística o noticiosa, cuando un concesionario inserta dentro de su programación informativa un análisis o comentario editorial cuyo tiempo de transmisión ha sido contratado por un anunciante, sin que tal circunstancia se haga del conocimiento de la audiencia. En su Código de Ética los concesionarios señalarán los elementos y prácticas que observarán para prevenir y evitar incurrir en la prohibición a que se refiere esta fracción.

V. Que se respeten los horarios de los programas y que se avise con oportunidad los cambios a la misma y se incluyan avisos parentales;

VI. Ejercer el derecho de réplica, en términos de la ley reglamentaria;

VII. Que se mantenga la misma calidad y niveles de audio y video durante la programación, incluidos los espacios publicitarios;

VIII. En la prestación de los servicios de radiodifusión estará prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas;

IX. El respeto de los derechos humanos, el interés superior de la niñez, la igualdad de género y la no discriminación, y

X. Los demás que se establezcan en otras leyes, exclusivamente.

Un poco de contexto

Las defensorías de las audiencias en medios electrónicos de comunicación tienen su antecedente en el defensor del lector, una figura autorregulatoria característica de los periódicos. En 1967, en medio de una crisis de credibilidad en la prensa norteamericana, los diarios de Kentucky The Lousville Times y The Courier Journal se convierten en los primeros en tener un defensor del lector tal como se le concibe ahora , es decir, una figura de diálogo, independiente y pública cuyo cometido es el de vigilar el apego de los procesos de producción noticiosa a los principios éticos que rigen a la profesión periodística.

Para que los defensores del público llegaran a los medios electrónicos tuvieron que pasar más de veinte años. En la década de los 90 se registran los primeros casos: CBC en 1991; RTVA, 1995; Antena 3, 1997; France 2 y France 3, 1998 (Pauwels, 2012). A este grupo de medios que adoptó la defensoría de las audiencias como mecanismo autorregulatorio se sumaron en 1996 los canales privados de televisión colombianos, con la diferencia de que el mecanismo no era de carácter autorregulatorio, en ese país sudamericano se convirtió en una obligación legal .

Tendrían que pasar prácticamente otros veinte años para que se empezaran a crear en México las primeras defensorías de las audiencias. Los pioneros fueron, en 2007, Canal 22 y el Canal 11. Un año después, en noviembre de 2008, se crea el Defensor del radioescucha en Radio Educación y, en agosto de 2009 la figura de Mediación en el Instituto Mexicano de la Radio (IMER).

El 10 junio de 2013 se publica una reforma constitucional, que en términos generales resultó prometedora y auguraba grandes cambios en las telecomunicaciones y en el ecosistema mediático mexicano. Entre las adiciones al artículo sexto sobresale la siguiente: “La ley establecerá los derechos de los usuarios de telecomunicaciones, de las audiencias, así como los mecanismos para su protección”.

Un año después, en julio de 2014, los derechos de las audiencias quedaron establecidos en el artículo 256 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, y el principal mecanismo para su protección se convirtió en la defensoría de las audiencias, figura obligatoria para la radio y la televisión abierta.