El 11 de julio pasado, la Red por la Infancia y la Adolescencia (RIA), entidad integrada por varias asociaciones que trabajan en beneficio de la niñez y la adolescencia en México, presentaron un documento llamado “La infancia en el periodismo”. El documento es una guía para comunicadores y periodistas sustentado en tres principios: el interés superior de la niñez, el principio de no discriminación y el derecho a la participación de niñas y niños. Estos tres ejes se traducen en 10 principios para las coberturas que involucren a menores de edad:

1. Enfoque de derechos humanos

2. Vocabulario adecuado de conformidad con el perfil de los infantes

3. Salvaguardar su imagen y datos personales 

4. Diversificar las fuentes de información (niñas, niños, padres, madres, tutores, personal docente, asociaciones civiles, organismos internacionales, documentos, especialistas e instituciones públicas).

5. Si se trata de hechos violentos, es imprescindible asegurarse que no se esté poniendo en riesgo la integridad o la dignidad de los niños y niñas involucrados. 

6. Cuando se trata de actos violentos los comunicadores deben señalar cuáles derechos están siendo vulnerados

7. Proporcionar datos de contacto de instituciones de instituciones de apoyo a la niñez. 

8. Solicitar autorización del padre, la madre o persona tutora cuando se trate de entrevistas a niñas o niños. 

9. Presentar experiencias significativas de niñas y niños. 

10. Seguimiento informativo. 

Las buenas prácticas de periodistas y comunicadores tienen relación directa con los derechos de las audiencias. Las representaciones que los medios de comunicación nos presentan pueden ser respetuosas y apoyar el avance y la inclusión de poblaciones vulneradas, o, por el contrario, mantener y fortalecer estereotipos y situaciones desfavorables para los colectivos más desprotegidos de la sociedad. 

Las niñas y niños son, en general, un sector de la población vulnerado constantemente en un mundo adultocéntrico que en pleno siglo XXI justifica los golpes como método de corrección y no les permite opinar sobre decisiones que impactan su vida.

Cuando los medios de comunicación permiten la expresión de niñas y niños y crean para ellos contenidos que apoyen su desarrollo armónico y contribuyan a la equidad de género, están respetando la ley y los derechos de las audiencias.  Cuando, por ejemplo, los revictimizan al no salvaguardar su imagen y datos de personales cuando están involucrados en actos de violencia; también los vulneran cuando manejan narrativas sensibleras para promover “actos de caridad” en lugar de utilizar un enfoque de derechos humanos. Me explico, no es lo mismo pedir un donativo para que gracias a nuestra “bondad” tengan atención médica (enfoque asistencial) que dejar claro que se nos pide contribuir con un donativo para que accedan al tratamiento médico al que tienen derecho.  

¿A usted le parece que en UAM Radio se respetan los derechos de las audiencias infantiles?, ¿le parece que se atiende adecuadamente a ese sector de la población y que se le representa de manera respetuosa?  Mándenos sus comentarios a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Para cerrar la entrada permítame invitarlo a escuchar la serie infantil de UAM Radio Ni príncipes, ni princesas. Cuéntenos qué le parece, esperamos sus comentarios.